3 de agosto de 1941 En Münster, la Iglesia Católica denuncia la supuesta eutanasia de los nazis hacia discapacitados mentales
3 de agosto de 1941 En Münster, la Iglesia Católica denuncia la supuesta eutanasia de los nazis hacia discapacitados mentales. El régimen nazi de Adolf Hitler ha sido uno de los más crueles y que más dolor han generado en la memoria colectiva de la humanidad por las atrocidades perpetradas.
Ya son bien conocidas las matanzas generalizadas que realizó el aparato nazi contra la propia población alemana y de los países que invadió; pero antes de todo ello hubo un preludio, no tan conocido, sobre cómo es que se acabó de gestar toda la maquinaria para perpetrar tales crímenes.
3 de agosto de 1941 En Münster, la Iglesia Católica denuncia la supuesta eutanasia de los nazis hacia discapacitados mentales
El plan de los nazis era llevar a la práctica las mismas técnicas que miles de años antes habían hecho que Esparta fuera la polis más fuerte de la Hélade: un servicio militar obligatorio, un estado constantemente en una situación de guerra, interna o externa; y la aniquilación de todo aquel que no fuera útil para el mecanismo alemán. Eso es lo que denunció el obispo católico Clemens August von Galen en el púlpito de la catedral de Münster.
Más tarde ya nos enteraríamos de los verdaderos mecanismos que utilizaban los nazis para exterminar a discapacitados físicos y psíquicos: desde pequeñas cámaras de gas y luego alegando a la familia que habían muerto de apendicitis, sobredosis de pastillas; paso previo para el exterminio de los judíos aplicando fusilamientos, duchas de monóxido de carbono o viajes en autobuses que sacaban los gases dentro de la cabina, hasta las duchas de Zyklon B, un fumigante, que fue ya el culmen del pico de exterminios.

Cartel de la revista mensual sobre Políticas Raciales del NSDAP que justifica el exterminio de discapacitados: «Esta persona que padece una enfermedad hereditaria le cuesta a la comunidad nacional 60.000 Reichsmarks (marcos alemanes) de por vida. Camarada, ese es tu dinero también».